Friday, November 28, 2008

Qué es lo que hace...

que un tipo quiera vivir metiendo dinamita dentro de una montaña para abrirle un agujero y sacarle lo mejor de ella?

Sospecho que ese tipo de tipo... es mi tipo... y yo.... ese tipo de mina..

Saturday, November 22, 2008

Bué... qué lástima...

Saludá, porque este tren ya pasó....

Así terminé algo que no logró comenzar....

... y no estoy contenta...

Tuesday, November 18, 2008

No estoy muy segura....

de saber lo que estoy haciendo....

Sospecho que me estoy por mandar una gran macana!

Friday, November 14, 2008

Mi último descubrimiento...

...por ahora...

acabo de descubrir que mi fortaleza es sólo la simple armadura con la que intenta defenderse mi debilidad....

Friday, November 7, 2008

Yo también soy una antigüedad...





Ya pasaron....

7 días de noviembre y yo ni me enteré! Así es cómo se me va la vida....

... por el almanaque!

Tuesday, October 28, 2008

De Hernán Casciari

El móvil de Hansel y Gretel

por Hernán Casciari


Anoche le contaba a la Nina un cuento infantil muy famoso, el Hansel y Gretel de los hermanos Grimm. En el momento más tenebroso de la aventura los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer. Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: "No importa. Que lo llamen al papá por el móvil".Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura —toda ella, en general— si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años. Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía. Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace. ¿Ya está? Muy bien. Ahora ponga un teléfono móvil en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo? La Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las nuevas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor. Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate. Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria. Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica. Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí. Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana. Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa. La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler.)Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
M HGO LA MUERTA,PERO NO STOY MUERTA.NO T PRCUPES NIHGAS IDIOTCES. BSO. Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción "Banda ancha móvil" de Movistar.Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados. La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el messenger.La famosa novela de James M. Cain —'El cartero llama dos veces'— escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.La bruja del clásico 'Blancanieves' no consultaría todas las noches al espejo sobre "quién es la mujer más bella del mundo", porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90€ la conexión y 0,60€ el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi. Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas. Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa.La telefonía inalámbrica —vino a decirme anoche la Nina, sin querer— nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá. Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador. ¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma. Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan. Nuestras tramas están perdiendo el brillo —las escritas, las vividas, incluso las imaginadas— porque nos hemos convertido en héroes perezosos.

Definiciones etílicas...

de mi amiga Adriana... para el diccionario del buen bebedor...

el tinto es pasión
el champagne sofisticación
el campari es elegante sport

proximamente nos metemos con el vodka, el ron, el bourbon y el gin, entre otros...

Wednesday, October 22, 2008

Del refranero popular...

versión libre...

"El que con chicos se acuesta... marcado amanece"

Tuesday, October 21, 2008

Los días de lluvia...

...dan para recibir mensajes del estilo de...

"Linda tarde para comer algo calentito y hacer cucharita, no?"...

Por suerte... las primaveras son lluviosas...

Monday, October 20, 2008

La vejez...

no es una condición para la sabiduría...
sin embargo es una condición para la dignidad...

No puedo ser objetiva ni analítica con esto... los viejos son dignos de todo, por el sólo hecho de haber vivido una vida y haber llegado al lugar en el qué están.
A ellos la compasión, la paciencia, el honor, el respeto, el cariño, el cuidado y mucho más.

Tuesday, October 7, 2008

Mujeres del mundo....

.... sépanlo:

Antes de tener un hijo es absolutamente indispensable... aprender a curar el mal de ojo!

Wednesday, October 1, 2008

La amofobia....

... no es la fobia al amor...


Aibofobia: temor a los palíndromos.
Anacrofobia: temor a viajar en el tiempo.
Anatidaefobia: temor de que en algún momento en algún lugar, un pato lo esté observando.
Anoraknofobia: temor hacia las arañas que usan chaquetas.
Arachibutirofobia: temor a que la mantequilla de maní o cacahuete se pueda quedar pegada en el paladar.
Aracnofobiafobia: temor a la gente que sufre aracnofobia.
Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: temor a las palabras largas.
Lupolipafobia: temor a ser perseguido por un hombre-lobo alrededor de una mesa de cocina mientras anda en calcetines y el suelo está encerado.
Venustrafobia: Temor a las mujeres bellas.

Amofobia Temor a la amotinación
Androfobia Temor a los hombres

Sunday, September 28, 2008

Savinidades

"Yo no jugaba para no perder, tu hacías trampas para no ganar".

Wednesday, September 24, 2008

Se despertaron los indios...

... y me cagaron a flechazos...

Intento encontrar reguardo en mi refugio pero acá adentro hay una incomodidaaaad!

Thursday, September 18, 2008

Harta de mi escurridez....

Cómo me jode ser taaaannn escurridiza.... tanto que a veces hasta me escurro de mi misma... y de pronto me doy cuenta, que no sé cómo... pero ya no estoy ahí!

Thursday, September 11, 2008

Mirá lo que hice Reloxina?

Me fui hasta el zoo de Vancuver!!!

Wednesday, September 10, 2008

La insoportable levedad de mi ser...

me tiene podrida....

Me quedé sabiendo que me iba... me fui sin saber si quería quedarme...

Y así estoy... tratando de saber si me escapé por costumbre, prejuicio o intuición...

Escape al fin...

Cómo me molesto cuando hago estas cosas!

Monday, September 8, 2008

Cuando mis noes son sies...

- Que noooo?????!!!... estuve toda la noche esperando para agarrarte así!!!!... vení para acá!!!!...

Mi rechazo no tuvo acuse... muy por el contrario, le dió fuerzas para no dejarme ir... y como yo ya no estoy en edad de pelearme con tipos forzudos... me quedé ahí... entre ese par de brazos enormes y fuertes. Encantada por ese perfume más embriagador que todo el champagne que me había tomado.

Solo tres canciones le duró la chica difícil...

Los buenos caballeros no hablan de sus conquistas y las damas distinguidas pierden la memoria...

Cuando no soy de aquí ni soy de allá

Me sorprendió ver en el viaje, tantas vacas muertas, los arroyos y los riachos secos... la sequía es grande, es en serio y se podía ver desde la ventanilla del colectivo. Me conmueve ver en tiempo y modo real, lo que me llega a través de las noticias y que por esa razón, sólo por esa... a veces, pongo en duda...

En el interior hay una gran sequía y mientras el sábado, aquí llovía, allá soplaba un viento muy fuerte y seco...

Coordinar un grupo de profesionales del área de RRHH estuvo muy bien... (menos mal que me dijeron quiénes eran cuando terminé... porque sino no hubiera podido comenzar). Negociar es muy divertido y todos la pasamos muy lindo. Ahora tengo un diploma que dice que coordiné un grupo de capacitación en técnicas de negociación en la UTN sede Paraná...

Sin embargo... me importaba mucho, pero mucho, mucho, clavarme un pescado al roquefort, tomarme un vino e internarme en la habitación de mi hotel a dormir la siesta y en algún momento abrir un ojo para mirar a Soda Stereo en "Me verás volver"...la tarde fue toda para mi... y la disfruté con ganas...

Me gusta salir a caminar por una ciudad en la que nadie sabe de mi y yo no soy parte de todos... me gusta ver lo que la gente hace, compra, come, lee y escucha... me gusta ver cómo la gente se trata y me trata... me gusta ser una extraña en lugares extraños...

La invitación a la fiesta de la noche fue bienvenida y la fiesta estuvo muy linda. Realmente los entrerrianos son divertidos y cordiales. Me gustó compartir, me gustó divertirme, bailar hasta el agotamiento, conocer gente nueva, recibir halagos y algunas invitaciones...

El asado del día siguiente estuvo encantador, el día hermoso, la casa en la barranca del Paraná, el sol radiante y calentito, la comida exquisita, la gente muy
hospitalaria y cordial... y yo con resaca! oooohhh! qué resaca.... me la banqué como una señorita inglesa que no soy ni seré, aunque jamás me saqué los anteojos de sol... para qué dejar mis debilidades taaaannn a flor de piel!!!?

El regreso me acunó en una butaca de colectivo de larga distancia y fue un remanso...